In memoriam de josés/josefas

El último verso de la 1ª lectura de hoy, 3er domingo de Adviento ciclo C, se lee incompleto en la liturgia. Posiblemente porque no se entiende bien la versión masorética. Hay dos tradiciones de traducción: por un lado la que recoge a los que no llegan (LXX griega y Vulgata) y la otra, la que echa a los que no cumplen (Targum de Jonatán y Peshitta). Todo depende de cómo interpretar la raíz אספ, que posiblemente está en el origen del nombre propio José que nos recuerda tantos santos y santas (algunos y algunas hasta conocidos personal e incluso íntimamente), los cuales han hecho honor con sus vidas ejemplares al patriarca que prosperó en Egipto y a ese otro que educó en Nazaret a Jesús. A ellas y ellos va dedicada esta traduccioncilla:

Los infortunados que no llegaron a la fiesta (te los) recolecto.

Eran tuyos (de Jerusalén, se sobreentiende).

Una pena para ella (Jerusalén personificada) era su ausencia.

Para este complicado Sofonías 3:18, he optado por seguir la tradición de la mayoría de los viejos sabios castellanos (http://corpus.bibliamedieval.es/). Si la versión original es de hace 2 milenios y medio, unas traducciones de hace 600 años no son una referencia segura pero algo más cerca del origen … ¡Igual sí están!

 

 

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Un salmo deuterocanónico

Les deseo un feliz Adviento 2018 ofreciéndoles la primera lectura según su versión siriaca en Peshitta (el texto griego no está muy claro y el hebreo aún no se ha encontrado). Baruc es un libro deuterocanónico (pobres protestantes; ellos se lo pierden).

He tomado como punto de partida A. M. CerianiTranslatio syra pescitto Veteris Testamenti ex Codice Ambrosiano sec. fere VI photolithographice edita curante et adnotante. London: Williams & Norgate, 1883 según la cómoda edición de

http://cal.huc.edu/

Solo para sus ojos, el cap 5 de Baruc:
Quítate Jerusalén el chal de duelo, de daño y enfermedad.
Ponte las galas que están ante el Señor Dios para su alabanza eterna.

Ponte el manto de la justicia divina.
Planta en tu cabeza el yelmo de la alabanza del Señor Eterno

Pues Dios muestra a todos que por encima de la tierra entera está tu resplandor.

Eres invocada con este nombre por el Dios Eterno:

“Paz de Justicia y Alabanza del Temor de Dios”.

¡Asciende, asciende, oh Jerusalén! De pie, sobre las alturas, mira hacia el este y el oeste
que verás tus hijos reunidos hacia ti desde el levante hasta el poniente por la Palabra Santa.
Helos aquí, recordados por Dios.

Marcharon andando bajo las órdenes del enemigo.
Dios te los trae dignos y gloriosos sobre un trono de realeza.

Ordenó el Señor a las altas montañas que se agachen. El hoyo se arregla y se iguala.
Todas las vaguadas se rellenan.
Se nivela la tierra para que ande Israel tranquilo en la verdad y en la goria de Dios.

Sombra dan a Israel todos los árboles del bosque y brindan aroma sus maderas según el mandado de Dios.

Reinará sobre vosotros el Dios de Israel, con gozo y con el esplendor de su alabanza,
con la misericordia y la justica que están ante Dios.
Paz te dio el documento ratificado con bendiciones.

 

Lección de geografía

Para comprender un texto nos hace falta un contexto. El problema es casi insoluble cuando nos remontamos a la Edad Antigua. Una pista nos la da el que, aunque la Biblia se considera palabra de Dios, según muchos (incluidos ilustres biblistas como, por ejemplo, el profesor Sicre) también es palabra de seres humanos. Eso sí una palabra muy antigua, en la que la vida era muy distinta. En nuestros días tenemos bibliotecas por temas. Entonces, la Biblia era toda la biblioteca, un poco desordenada, constituida por textos piadosos pero también por unidades didácticas (o las dos cosas a la vez). Los antiguos tenían poco soporte físico para escribir y había que aprovecharlo para todo. Nuestro Arcipreste de Hita es un buen ejemplo de ese desorden: poesías eróticas al lado de oraciones a la Virgen.

Una asignatura que no debiera faltar en cualquier sistema educativo es la geografía descriptiva. Tampoco entre los antiguos semitas: recordemos, por ejemplo, Gn 2,10-14 con su mítica Javila, país repleto de oro y gemas, un Dorado que tanto ha recalentado la cabeza de exploradores extremeños en América y brillantes escritores (cf Jerónimo en párrafo 3 de  https://biblehub.com/library/jerome/the_principal_works_of_st_jerome/letter_cxxv_to_rusticus.htm).

Otra geografía sintética, con Sion como punto central, la tenemos entre las dos pausas (Selah) del Salmo 87(86), es decir, los versos 4 a 6. Solo me tienen que permitir una licencia: imaginar un contexto.

Estamos en un callejón del barrio judío de Alejandría en una prestigiosa escuela judía al aire libre, más o menos en la época de Jesús. El compañero de clase es un muchacho muy aplicadito, que se llama Filoncito. Los alumnos tararean la lección de geografía soñando con una próxima peregrinación a Jerusalén. El profesor puntea sobre el suelo o una piedra unos puntos simbólicos que representan el mundo conocido. En el centro del “plano” (por así decirlo), una guijarrito de cuarzo blanco representa Sion. La canción de la lección tiene un estribillo: “Este nació allí”. Los chicos se señalan a sí mismos con orgullo acompañando con ese gesto la recitación cuando llega el estribillo…

“4. Me acordaré de Egipto.

Babilonia la conozco.

He aquí Filistea

y Tiro con Nubia.

¡Este nació allí!

5. A Sion uno y otro le dicen:

“Nació en ella.

¡El que la fundó es el Altísimo (‘Elión)!”.

6. El Señor dibuja en un atlas.

¡Este nació allí!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Amor de hija o de hijo

La primera lectura de hoy tiene un verso célebre, Dt 6,5, que puede imaginarse bastante místico. Sin embargo, hay una dimensión de compromiso práctico: eso depende de los traductores. En efecto, la versión hebrea habla de implicar no solo el corazón (lugar de sentimientos o, según otras culturas, de pensamientos), sino  también todo el ser (nefesh significa “alma” pero en el sentido de la persona en su conjunto) y todo el haber que uno tenga. Por ejemplo, algunas biblias castellanas medievales (cf http://corpus.bibliamedieval.es/ ) traducen:

& amaras adonay tu dios | con todo tu coraçon & con | toda tu alma & con todo tu a|ver

El “aver” (sic) se debe entender englobando las capacidades físicas pero también mentales. En ese sentido se explayan los evangelios de Mc 12,30 (el de hoy, domingo 31 de tiempo ordinario del ciclo B; ver el verso 12,30) y de Lc: “todo el entendimiento y toda la fuerza“. El paralelo en Mt omite “la fuerza”, sin embargo.

Por cierto que ese “haber” como traducción del polisémico מְאֹד hebreo, remite también a una dimensión patrimonial. Es decir, que el amor a Dios no sale gratis. Así lo entendió la traducción de Dt 6,5 en arameo del Targum Onquelos y en siriaco de la Peshitta (según consulta en  http://cal.huc.edu/showtargum.php): “con todos tus recursos económicos“, traduciría yo en ambos textos. Es lógico, porque es de buen creyente el ser buen ciudadano y es obligación moral y jurídica el pagar los impuestos y es obligación moral el rascarse el bolsillo solidariamente cuando surge un problema en el entorno. El refrán castellano ya lo dijo siempre: “Obras son amores …”.

Por cierto, el amor, en ese targum, en la versión siriaca de Dt y en los evangelios sinópticos, sube un punto (o varios) en intensidad: no se emplea la expresión del “amor ” genérico benevolente, expresable por la raíz “)hb”- אהב en hebreo- sino la del amor más tierno y arrebatado, el de madre, que corresponde a la raíz רחמ (en caracteres siriacos ܪܚܡ).

 

Un domingo cualquiera

Se pueden comentar muchísimas cosas un domingo cualquiera. Hoy tengo para todo. Empiezo por el Evangelio:

La frase final en siriaco – si no hacemos caso a las vocales o, mejor dicho, en este caso, a una sola y triste vocal que además como ya hemos dicho muchas veces en los manuscritos antiguos las vocales no están nada claras- admite, en vez de un participio en activo, un participio en pasivo y el verso queda con otro mensaje que, sin embargo, tiene -o puede tener- una exégesis convergente con la traducción convencional. Por supuesto, otros matices aparecen:

 Todo el que recibe, como este niño en mi nombre es recibido, no es recibido por mí sino por el que me envía.

He tomado la versión de palimpsesto sinaítico según aparece en dukhrana.com.

Ahora la epístola: al final del capítulo 3 de la carta de Santiago encontramos una frase redonda que conecta con la parábola del sembrador. No vamos a entrar en debates de quién fue anterior: si la versión en lengua semitica o en griego, pero en este caso concreto la frase está tan calculada que parece un proverbio:

Los frutos de la justicia sembrados en buena tierra pertenecen a los siervos de la paz.

Dejo constancia de que estoy jugando con la polisemia de la palabra  “shyna” que puede querer decir “justicia” o “buena tierra”. En cualquier caso se me  viene a la cabeza el salmo 85:11: Justicia y Paz se besan.

Y hablando de salmo, el final de 54:1 tomando literalmente el original hebreo habría que traducirlo:

… por tu bravura de guerrero me harás justicia.

“Por tu barraganía” dicen las traducciones antiguas de “Corpus Biblia medieval”. Esto nos hace rememorar elementos literarios: en castellano, por supuesto, nos acordamos de Don Quijote. En novela histórica escocesa y romántica nos acordamos de Ivanhoe ( en versión filmada, siempre Rebeca de York será Elizabeth Taylor). Y es que la ordalía o juicio de Dios -para bien o para mal-ha tenido amplia aceptación desde los tiempos de David y Goliat hasta, por lo menos, la guerra civil castellana de don Pedro I y su hermanito.

En un plano más serio la profesora Thabut hace este comentario:

” También hay acentos de venganza y de odio en los Salmos. No por eso hemos de censurarlos porque son la oración de los fieles a través de los siglos, con sus debilidades. Eso nos hará recordar que por desgracia hay muchos en nuestro mundo que no tienen más recurso que el odio y la venganza: al rezar el salmo nos solidarizamos con ell@s y esperamos que puedan encontrar otras opciones más sublimes.” ( parafraseo y resumo libremente del original francés).

Y acabo con un recuerdo cariñoso al Papa Bergoglio porque la primera lectura se le puede dedicar tal cual. Diríase que se lo quieren cargar a disgustos. Y me dice un colega: ” A disgustos o a lo que sea: se lo quieren cargar”.

 

 

 

 

 

 

 

Pedrería fina siriaca (1ª parte)

Por sugerencia de una querida e ilustre profesora de lenguas orientales me he metido con un sermón de Cirilo el sirio también conocido como Cirillona o Cirilloca (siglo IV). El profesor Griffin ha hecho un gran trabajo sobre este autor y su obra:

https://cuislandora.wrlc.org/islandora/object/etd:125

Por mi parte tan solo puedo recomendar la lectura de su tesis y recrearme con mi propia versión al castellano sobre una de las creaciones de ese antiguo y sugerente autor. Se trata del “Himno sobre la crucifixión“, un sermón-poema eucarístico que recrea muchos asuntos que se estaban formando entonces sobre Cristología, como si fuera una gema de contemplación espiritual en un juego poliédrico y de reflexiones luminosas bajo el foco de la literatura bíblica (temas del Éxodo, de los antiguos profetas, de los Evangelios y de la Carta a los Hebreos) y parabíblica (metáforas relacionadas con la vida y figura de la Virgen).

Aquí va mi versión tomando el original según las ediciones de Griffin y de Bickel, teniendo también a la vista las traducciones de estos investigadores al inglés y al alemán (por cierto, en elegante tipografía gótica de aquellas épocas prusianas de finales del siglo XIX). También he estado consultando la traducción al francés de Cerbelaud.

El Cordero dijo la verdad.
¡Pueblo! Comedle con alegría.
El primogénito lo reveló a los apóstoles
en la Pascua del Cenáculo.
El mismo invitó:¡Libéranos 
por la hostia y el vino consagrado!
Sembró y cosechó el pan de vida
del que su mano llegó repleta.
Se condimentó su barro
con la levadura de su divinidad.
Ternura le pidieron y afloró su caridad
porque de Él es el alimento.

Cuidó de los afligidos de Sión
y purificará a la Iglesia
habiendo servido la cena nueva.
Invitó y convocó a sus hijos.
Preparó el festín a su novia
con el que sació a los hambrientos.
Nuestro Señor ofreció su cuerpo como primicia
y luego finalmente el pueblo le sacrificó.
Él mismo se vendimió en una copa de reparación
y el pueblo también le aplastó contra un madero.
Antes de sacrificarse por Él mismo
-pues no le sacrificaron extranjeros-,
reunió los símbolos y los sellos, 
los colgó de su cuello
y puso las parábolas sobre su pecho,
como joyas preciosas.
Con las mejores gemas adornó
su humanidad. Llegando al sacrificio,
coronó su cabeza
del más excelente don de profecía.
Afiló el cuchillo de la Ley
Pues en ella se guarda una prenda: ¡su Cuerpo!”

Continuará … Si Dios quiere (que se me han acabado las vacaciones)

El comentario es imposible porque el texto está hecho para ser contemplado, no comentado.  Destaco las líneas que más me han llamado la atención desde un punto de vista subjetivo.

En primer lugar hay que señalar que la traducción en muchos sitios es la opción entre varias opciones polisémicas que ofrecen algunas raíces. Por supuesto, cuando la sintaxis no está clara recurro a cabalgar versos y a poner puntos de exclamación o de puntuación que no están -lógicamente- en el original. Los que leen este blog habitualmente saben que me tomo esta licencia con toda tranquilidad porque los antiguos manuscritos no contaban con ese tipo de puntuación.

Una de las palabras luminosas que aparecen de forma recurrente bajo diferentes perspectivas en este himno es  levadura. Desde el punto de vista de contenidos, digamos “elevados”, es muy curioso cómo se resuelve en 2 versos – Se condimentó su barro con la levadura de su divinidad – la naturaleza íntima de Jesús, contemplado como Jesucristo, en una época en la que estaban en efervescencia los primeros debates cristológicos al máximo nivel: Que si obispos, que si emperadores… Surge una pregunta alocada imposible: ¿Qué hubiera sido de la historia de los cristianos si nos hubiéramos dedicado menos a los dogmas y más a la poesía?

La Carta a los Hebreos está como constante tela de fondo cuando se hace referencia al papel de Jesús como víctima y sacerdote oficiante a la vez. También se alude a su dimensión triple de Rey, Sacerdote y Profeta. Los sellos, los símbolos nos indican que tiene Jesús la capacidad de ordenar, contratar, abrir y cerrar todo lo que haya tanto en el cosmos como en la historia. Es el Cordero de los siete sellos. La imagen puede estar tomada del Apocalipsis o de otros sitios. En este sentido, recuerdo que el Apocalipsis como libro bíblico no forma parte del canon en la Peshitta pero no dejaba por ello de ser un libro apreciado en muchos ámbitos. Por cierto que en las épocas de Cirillona todavía se estaba cristalizando el canon  bíblico tanto en Oriente, como en Occidente.

Las alusiones a Rey, Sacerdote y Profeta:

  • El pectoral de joyas, que remite al, digamos, uniforme de gala del sumo sacerdote judío donde las joyas tienen el sentido místico de la doctrina de Jesús; por cierto no tanto dogmas, como relatos alegóricos (las parábolas).
  • La corona es el don de profecía, superando en un mismo sujeto el veterotestamentario conflicto dialéctico entre “rey díscolo vs profeta”, este último llamando al orden al primero.

Me despido hoy con una confesión: Muy bonito es, sí, este texto de la Patrística oriental pero me sigue gustando más la Peshitta y la Biblia hebrea. Es normal: en la Patrística ha quedado plasmado el genio de uno (o pocos) autores; en los textos, digamos, “sagrados” han trabajado no ya personas concretas, sino pueblos enteros y muchísimas generaciones (y eso sin contar con el Espíritu Santo … ¡Para quienes crean en Él!).

Economía circular

El Jesús del evangelio de San Juan no solo es un precursor de la eliminación del residuo alimentario (Jn 6,12) ,no. ¡Es que  va sobrado! Cinco panes y dos peces para 5000 frente a 20 panes y un “karmel” (galletita de cereal verde, ¡qué rico!) para los 100 de Eliseo (2Reyes, 4 al final del capítulo). Obviamente Jesús gana por goleada. Hasta le sobra comida en una época en que la única economía que había era circular e ineludiblemente ecológica.

También me llamó la atención la vehemencia del pueblo en su aclamación:

“Se estaban preparando para secuestrarlo (la Vulgata latina pone algo tan malsonante como explicativo: ut raperent eum) y someterlo a su servicio como rey. Al enterarse Jesús, los dejo y se echó al monte completamente solo.”

He traducido Jn 6,15 del Palimpsesto Sinaítico, que también ofrece una variante textual  con mucho colorido litúrgico en el verso 11. Parece una misa multitudinaria a cielo abierto:

Les tomó Jesús los cinco panes y los dos peces, los alzó al cielo y bendiciéndolos, los partió y se los dio a los discípulos para que los distribuyeran a los que estaban recostados“.

Pero como el evangelio va tan cargado y como la primera lectura de este domingo 17 de tiempo ordinario, ciclo B, hace resonancia con él, muy pocos harán caso a la epístola. Se la ofrezco a partir de la versión de la Peshitta para Efesios 4:1 y ss. Me parece un ejemplo claro de literatura semítica por sus repeticiones e insistencias. Los textos griego y latino van ajustados al siriaco y por eso parecen lenguaje bíblico. Ya nos hemos acostumbrado pero este no es el estilo clásico:

Os pido -pues que estoy preso por Cristo- que caminéis como es propio a la llamada con la que se os llamó.
En todo (haya) modestia de ánimo, cortesía y esfuerzo espiritual. Habéis mantenido la esperanza (La raíz “sbr” tiene doble cara: aguante y esperanza. En este contexto es más positivo decir eso que “aguantarse mutuamente”) el uno con el otro gracias a (vuestra y/o la de Dios y/o la de la llamada) benevolencia (es un amor sereno, de llevarse bien, no la compasión, no el “amor de madre” de otra raíz, “rHm”).
Fuisteis pundonorosos cuidando la unión del Espíritu gracias a un lazo de paz.
Así que (ya) estáis dentro de un solo Cuerpo y de un solo Espíritu. ¡Así es como os llamaron a la esperanza (otra vez la raíz “sbr”)!¡Es vuestra llamada!
Hay un Señor, un compromiso (otros lo ven como “fe” pero la raíz semántica no corresponde a “creencia”, sino a “¡Amén!”, a “firme adhesión”), un bautismo,
 y un Dios, Padre de todo, que está por encima de todo, todo lo puede (lit. “con mano de todo”) y está con todos y cada uno de nosotros (“kll” puede tener una connotación distributiva, además de comprensiva).

Por lo de “un solo Cuerpo”, con mayúscula, se puede pensar en una dimensión mística. Si ponemos “cuerpo” con minúscula, entonces obtenemos una bonita lectura para bodas. Voy a por las de plata (Dios mediante): ¿Alguna sugerencia?