Cristología avanzada.

Y muy avanzada, para un contexto judío, encontramos en la epístola de este domingo de Ramos, ciclo A, pues Jesús es identificado nada menos que con YHWH. No es de extrañar que Pablo fuera controvertido entre sus contemporáneos. El texto, al parecer de algunos expertos, es antiquísimo y puede ser un himno paleocristiano insertado en mitad de Filipenses. Por mi parte, encuentro que, efectivamente, en la versión siriaca no hay ningún préstamo del griego y sí que resuenan muchas remisiones al Antiguo Testamento. Traduzco de Peshitta directamente del siriaco Filipenses 2,6-11. Solo para sus ojos de Vds.:

Siendo de naturaleza  (lo de “naturaleza” es una forma de traducir; en realidad aquí hay una palabra derivada de una raíz semítica que remite al campo semántico de  “sangre”; se trata de una evocación de Gn 1:26 donde aparece tanto en hebreo como en la Peshitta la misma expresión; es decir, Jesús es otra Recreación del ser humano) divina, no hubiera sido injusto que Él (Jesús) considerase esto: ¡tomar el aspecto de Dios!

Sin embargo, se vació de sí mismo y asumió la naturaleza (otra vez la palabra derivada de “sangre” pues en la versión original este verso presenta paralelismo con el anterior) de siervo; fue de género (otra vez la palabra “sanguinaria”) humano y llegó a vérsele como a un ser humano.

Se humilló a sí mismo obedeciendo (verbo derivado del campo semántico “escuchar”) hasta la muerte, una muerte en la cruz.

Por ello, Dios prodigó sus grandezas (de Él, o sea, de Cristo); le concedió un honor (nombre) que excede el de todas estas (las grandezas),

Aquí ya hay un poco de escándalo teológico porque tanto hablar del nombre, en el contexto bíblico, es hablar del NOMBRE, o sea del tetragrama, del propio YHWH. Pero la cosa no queda ahí:

porque por el nombre (por el honor) de Jesús se dobla (o doblará, no hay diferencia de tiempos en el aspecto imperfectivo) toda rodilla que esté en el cielo, en la tierra y por debajo de la tierra (se enumera la cosmología mesopotámica estándar).

Toda lengua confiesa que el Señor es Jesús el Mesías por medio de la fuerza (o “masa”, o gloria; Kbod sería en hebreo) de Dios, Su Padre (de Cristo).

El rubricado es mío.

Ese último verso ya es la bomba: lo marcado en rojo vincula clarísimamente a YHWH con Jesús.ܡܪܝܐ  no es un “señor” cualquiera; en contexto bíblico del Nuevo Testamento es … ¡Dios!

¡Qué pena que con las lecturas intensas de la pasión de Semana Santa esta joya pase casi inadvertida!

Jn 11, 9-12: una parábola y un despiste acertado.

El evangelio de este domingo más parece pascual que cuaresmal porque tiene una perspectiva vital y más allá de lo vital, cargada de simbolismos. Por eso solo nos fijamos en unos puntos. El primero de ellos son los versos Jn 11:9 y 10, lo que podría ser la “parábola del caminante diurno” y cuya moraleja es algo así como que “hay afrontar los retos mientras se pueda“. No obstante, como casi toda parábola -o  refrán- tiene su contraejemplo, así también Lázaro, cuando ya parece que ha hecho su camino, es llamado a retomar la tarea. Traduzco las palabras de Jesús en el verso 11 a partir del texto de la Peshitta:

” Lázaro (en) nuestra misericordia duerme, a menos que … ¡Vaya yo a despertarle!

Eso de molestar cuando estás descansando no sé si es una muestra de amistad pero está claro que la relación de Jesús con Lázaro y su familia, no era estrictamente fraternal sino más bien MATERNAL: en efecto, aparece en cada paso de este capítulo la raíz rHm, ya vista en la entrada “Amor de madre” y otras en este blog, que remite al mundo semántico de las entrañas de misericordia. Ese matiz se pierde en la versión griega, donde se habla de “agape” u otras raíces con una menor expresividad del amor radical y misericordioso de Jesús.

A continuación, el verso 12 lleva hasta la caricatura el proverbial despiste de los apóstoles. Pero hay otra lectura: y con connotaciones eucarísticas. Para ello, quitamos las vocales (cosa típica, como ya se ha mencionado repetidamente en este blog, al hablar de antiguos manuscritos) y nos queda:

ܕܡܟ ܗܘ ܚܝܐ

He tomado la versión del palimpsesto sinaítico y eso quiere decir:

Tu sangre es vida” (y/o salvación, según se quiera primar la dimensión vital y/o la soteriológica al traducir).

O sea que igual no hay tanto despiste y sí una confesión de fe en el significado de la Pasión (inminente, tanto desde el punto de vista de la narración evangélica como del calendario litúrgico). Ya había avisado de que hay mucho simbolismo en este relato.

La Peshitta (sin vocales) da algo parecido:

ܕܡܟ ܡܬܚܠܡ

que quiere decir: “Tu sangre sana“.

¡Feliz Semana Santa!

Palabras auténticas.

Dicen que decía Juan XXIII que los buenos modales, un poquito de “por favor” era la forma más elemental y necesaria de caridad porque si no nos tenemos respeto … ¡Qué difícil se hace la comunicación! Y en eso de la cortesía a veces fallamos hasta los más elegantes: hasta Cristo falla. Vayamos a un verso clave del evangelio de este domingo de Cuaresma: Jn 4,7. La traducción de todas las versiones (da igual cuál, ya sea griega, siriaca o latina, TODAS son unánimes) demuestran una absoluta falta de urbanidad; no hay fórmula de cortesía por ningún lado en una frase que está en imperativo.

Traduzco, por ejemplo, desde la versión siriaca Peshitto estándar, las palabras de Jesús:

Dame agua. Beberé.

Un poquito brusco, ¿cierto? Y eso que no estaba en condiciones de exigir mucho porque estaba Él cansado, a la misma hora del día, crítica y calurosa, en la que luego, algún tiempo después, acaecerá su muerte. No es el que evangelista sea adivino: es que el relato de este domingo es una alegoría pascual.

De todas formas, la rudeza en el hablar de Jesús demuestra, precisamente porque no le deja en buen lugar, que quizás estemos ante una frase muy cercana al discurso original que en algún momento salió tal cual de los labios de tan insigne personaje. Así trabajan los críticos hagiográficos: cuando algo NO deja en buen lugar al héroe que se quiere idealizar, es posible que tal hecho o dicho sea muy cercano a la realidad histórica más prosaica. Dicho de otra forma: cuando algo no se resiste a la autocrítica del evangelista y se le cuela un detalle un poco altisonante sobre los apóstoles (o sobre el propio Jesucristo, en este caso), entonces es que el testimonio es tan inexorable que no se puede disimular, que ha entrado indeleblemente en el recuerdo de quienes estuvieron presentes (quizás, incluso, no necesariamente en el mismo contexto del relato canónico).

O sea que, probablemente, aquí, dentro de un relato que parece alegórico hemos encontrado una joyita: unas ipsisima verba. Transcribo a continuación la frase siriaca para que nos sirva de jaculatoria, soñando que se parezca mucho al posible original en otra lengua semítica hermana, el habla de Cristo:

Jeb ly maiá. Eshte.

Así haremos de buena samaritana.

Sombra luminosa

En las regiones mediterráneas, la fuerza del sol es tan fuerte que llega a amenazar la vida. Por eso, en el contexto bíblico, una sombra puede conllevar una connotación positiva. Recuerden, por favor, el salmo 91,1: “la sombra de Shadday”. La raíz hebrea es צל . Sonaría como “tsel”, más o menos. No, no se trata de las tinieblas primordiales sobre el abismo (tehom) de la Creación, ni de nada malo: es la sombrita que da fresco en el verano.

La misma raíz aparece en dos versos del evangelio de hoy. Se trata del mismo campo semántico reencarnado en otra lengua semítica: el siriaco. Solo que hay un ligero cambio consonántico: ܛܠ . La herramienta   http://www.dukhrana.com/lexicon/ la transcribe “Tl”. ¿En qué dos versos aparece? En dos versos seguidos, haciendo un juego de palabras que se pierde en la traducción latina y que un poco todavía se puede entrever en la versión griega: en Mt 17, 4 y en 5.

En Mt 17,4 aparece ܛܠ en un sustantivo derivado ܡܛܠܝܢ que podría muy literalmente traducirse como “sitios que dan sombra“. En algunas biblias traducen la expresión como “tiendas”, “chozas” o, incluso, “tabernáculos”. En Mt17,5 la raíz aflora en una forma verbal ܐܛܠܬ que significaría “que daba sombra” y que traducen algunos con la idea esta: “que les cubría”.

Ya me dirán Vds. qué sombra es esa que, a la vez, es luminosa. El evangelista, como Pedro, no sabe qué decir. La solución quizás sea no buscarnos nosotros la construcción de la sombrilla sino dejar que actúe la luz, esa Luz, como sombrilla. Ella misma, no nosotros con nuestras fuerzas.

Duelo de citas bíblicas

El evangelio de este domingo 1º de Cuaresma 2017 (tentaciones según S. Mateo) es un recital de textos bonitos de la Torah en boca de Jesús. Pero su oponente también sabe: cita dos versos del salmo 91. Lo que pasa es que ofrece una exégesis descerebrada. Veamos ese salmo con ojos renovados, traduciendo desde la versión hebrea que es la que guarda otros nombres de YHWH: Elyon y Shadday, que son reminiscencias de otras tantas tradiciones que afloran intermitentemente como un Guadiana de la Escritura:

  1. Quien habita en el refugio de Elyon, a la sombra de Shadday se refugia.
  2. Dile al Señor: “Mi asilo y mi castillo es mi Dios: confiaré en Él”.
  3. Pues Él te sacará del lazo del malo y de las palabras horrendas.
  4. Con su plumaje te tapará, bajo sus alas te envolverá (¿Yhwh como sol alado de justicia?); escudo y protección son su verdad.
  5. No tengas miedo al misterio de la noche ni a la saeta que vuela (¿metáfora de la peste?) de día.
  6. Tampoco al rumor que oculto se mueve ni a la revuelta que destruye a plena luz.
  7. Caerá a tu lado un millar y a tu derecha una decena de millar y a ti no se acercará.
  8. Al contrario: contemplarás y verás la paga de los malvados.
  9. Pues eres el Señor, mi refugio; Elyon es mi morada bien edificada.
  10. Nada malo te pasará y ninguna calamidad se acercará a tu tienda.
  11. (Ahora empieza la cita del evangelio) Porque sus ángeles te mandará para que te cuiden en todos tus caminos.
  12. Sobre las palmas de las manos te auparán, no sea que choque contra una piedra tu pie. (Hasta aquí la cita del evangelio).
  13. Al león y la cobra domarás. Someterás bajo tus pies al depredador felino y al cocodrilo.(Escenas de caza faraónica).
  14. (Ahora parece que habla YHWH) “Porque me amó, le ayudaré y le alabaré. ¡Porque aprendió lo que es Mi Nombre! (¿YHWH, Elyon, Shadday, los tres …?).
  15. Me invocará y le contestaré. Con él estaré en la tribulación. Le rescataré y le engrandeceré.
  16. Durante mucho tiempo le saciaré y le haré ver mi liberación“.

El salmo NO invita ciertamente a cometer temeridades como quisiera un liante. Y así pasa con algunos, que quieren mostrarnos explicaciones irrefutables de la Biblia, para que cometamos sandeces y nos coman el coco.

Pero parte de la culpa, la tiene la belleza de los textos, esa brillantez literaria que incluso malamente traducida nos embelesa y seduce. Estemos atentos, pues, que algunos querrán manipular esa belleza para turbios fines.

 

 

En un solo verso una historia triste, un final casi feliz.

La lectura primera de hoy es fácil de entender -desgraciadamente- porque es de todos los tiempos que las madres y los padres fallemos. El consuelo es que todavía hay alguien que casi nunca yerra y tiene buena memoria.

Isaías 49,15 según traducción del texto hebreo:
¿Acaso olvida una mujer al bebé suyo, el de sus entrañas?
¡Hasta el hijo de su vientre ellas olvidan!
Pero YO … ¡Yo no te olvidaré a ti! (a Sión)

Versión Peshitta siriaca:
Si se olvida una mujer de su retoño y no se apiada del hijo de su entretelas… ¡Aún si ellas olvidan, no por ello YO te olvidaré!

El pronombre “te” está en femenino: se personifica al pueblo de entonces y de todos los tiempos bajo la forma de una mujer-ciudad, buena-mala: Sión.

Amorío místico

La gente que se entusiasma mucho con las dimensiones de la trascendencia experimenta sentimientos exagerados, muy personales y anhelantes. Para expresar su hondo sentir, recurren a metáforas que solo se aproximan relativamente a describir aquello que viven. En épocas y culturas muy diversas la metáfora que emplean es el amor casi carnal y así decimos que hay por el mundo algunos, personajes santos, que están “enamorados de Dios”. Por eso, posiblemente, Jesús, otro enamorado de Dios, recurrió a parábolas con contextos e imágenes nupciales.

En el evangelio del domingo 6º de tiempo ordinario, Jesús se muestra como un forofo de la Ley, o sea de la Torah o Pentateuco (los cinco primeros libros de la Biblia). Podríamos decir, metafóricamente, que estaba enamorado de la Ley. Había un estado de ánimo tendente a ello entre personas piadosas pues ya, así como un siglo antes de Jesús, un sabio escribía:

Si te entusiasmas apasionado, con celo atenderás a lo que Dios manda y a la  idea suya (del mandato) para reflexionar sobre su intención (de Dios).
Si confías en Él, entonces Él vendrá y tendrás vida (según traducciones bíblicas tradicionales, menos explícitamente vitalistas, “te salvarás”).
Así traduzco el primer verso de lo que leeremos en la primera lectura de este domingo. Pero la traducción NO es de la versión griega sino de la hebrea: ¡menuda diferencia! La pueden ver en https://docs.google.com/viewerng/viewer?url=bensira.org/transcriptions/A/A_VI_Recto.pdf , en lo que ahí se indica como verso 15:15. Y si me permiten una crítica, creo que la traducción en inglés que se ofrece del pasaje será elegante, https://docs.google.com/viewerng/viewer?url=bensira.org/translations/A/A_VI_Recto.pdf , pero no sé si transmite ni el contenido fiel del verso en hebreo ni su emoción.
Además, la historia de la recepción del libro del Eclesiástico (muchos siglos la versión hebrea desaparecida y conocido solo por su versión griega para el gran público) nos demuestra que la búsqueda del original -o de lo que se le aproxime- tiene premio. Y es que el corsé en griego no sé yo si le va del todo bien ni al Viejo ni al Nuevo Testamento: ¡El griego para Nono de Panópolis y para Unamuno!